martes, 22 de diciembre de 2020
viernes, 18 de diciembre de 2020
espina
martes, 15 de diciembre de 2020
domingo, 6 de diciembre de 2020
lagartija
La ceniza se desprende
del incendio.
Me arranqué
la calma;
la pisoteé
entaconada y amargada.
No puedo con la tranquilidad
No me arrastro
a su consenso indulgente.
Incluso,
aún si pudiera;
me declararía
abiertamente
desertora de la quietud.
No quiero
No quiero
No quiero
la muerte tranquila.
No quiero
la intensidad de la pluma.
Necesito
éxtasis de río
y su herida
de piedra y
pirca enratonada.
Me alejo
Rehúyo
del acuerdo.
Una vez
que las lagartijas son detectadas
Huyen
Se camuflan
Se autoamputan.
"...Nada antes de ti: Después de ti, el silencio... Nada cerca de ti, cerca de ti. la luz.... No olvides poner un poco de labial sobre tu violencia; Soñador de día; Señora de la noche..." After Of Your Silence, Selofan.
miércoles, 2 de diciembre de 2020
ventana abierta
Una ventana abierta;
una fuga, quizás
o una caída...
Pero
sobre toda posibilidad
un algo
un algo que me revienta
y palpita entre los ojos.
Un algo que
es más
que el paisaje
detrás
o delante
de la ventana
abierta
de par en par.
Sé
que no es amor
Sé
que son mis ganas de morir
ahora
un miércoles
y no un jueves
tardío y distante.
Y la ventana
sigue abierta
sigo contemplándola
amarrada a mi ansiedad
como una ostra
se amarra
a su sitio
oscuro y silencioso.
viernes, 20 de noviembre de 2020
Dónde va la paloma
"...la tierra lo está esperando, con su corazón abierto…." Violeta Parra.
Debajo de una bola de cemento, la paloma anidaba su muerte;
entumida y quebrada. Una anónima paloma; como una flor que nadie quiso que
creciera. Pisoteada por la pieza de concreto, se arrulló a sí misma y sostuvo
sus ojos abiertos, como dos aceitunas marchitas y encogidas. Entonces,
removimos el pedazo de urbe y recogí la paloma como una brasa pequeña. Había
calor en su cuerpo; un calor huidizo y ligero.
Cuando sentí su cabeza apoyada sobre mis dedos, también
sentí el apagón. La paloma se acurrucó boca arriba, cómo si hubiese caído en un
espacio tibio y oscuro. La muerte sucedió entre los surcos de mis manos. Y me
quebró.
Luego, decidimos enterrarla. ¿Y dónde se entierran los
pájaros que no son pájaros ni aves? ¿Dónde se entierran sus piojos y sus alas
de virulento tornasol? La animita es una plaza, un tierral; una pila de
escombros que, a pleno sol, alberga eso que – dentro del capitaloceno – es improductivo;
repugnantemente inservible.
Una vez que la paloma dejó la mensajería; se la mató con una
bola de cemento.
mejillas
No soy suave
ni delicada
como el lomo
de una gata faldera
Ni pretendo serlo;
Más bien
tiendo a lo áspero
Áspera
como la corteza
de un pimiento viejo.
Y así
constituida
por una arcilla atravestada
raspo
ortigo;
Me clavo a mi misma
un pedazo de mejilla.
lunes, 16 de noviembre de 2020
herradura
El mar, las aguas saladas fueron y son encerradas. metafóricamente, en una herradura. A su alrededor, las casonas de lxs blanquitxs adineradxs, se observan fijamente con las casas de las tomas, ubicadas en el otro lado de la ensenada.
No es sólo una vasta masa de agua lo que produce distancia entre ambas realidades geopolíticas; la extensión de los procesos coloniales ubica a unxs de un lado y a unxs del otro, aunque en algún momento todo se entremezcla. El antagonismo de clases no es un fenómeno aleatorio.
Y así, como nada es absolutamente espontáneo bajo las dinámicas de explotación capitalista, las aguas y su fuerza retorcida y variable, son canalizadas para la producción de capital, incluido el turismo. ¿Nos queda, acaso, algo más que sal y carbón en el cuerpo? Las casonas, visitadas y mantenidas casi todo el año por la servidumbre del patronaje turistico, se iluminan fuertemente cada verano; de sus ventanales se emana el fulgor de miami sudaka; también se refleja la cruz del milenio: estructura metálica y grisácea, emplazada en lo alto de los cerros periféricos. La joya de hierro que nos recuerda cuán colonia seguimos siendo y cuán colonizada está nuestra subjetividad.
¿Y qué viene después de la cruz y las casonas?
El tren de CMP y sus ferrovías; también sus cúpulas abiertas y la carga de hierro refinado. El paisaje megaindustrial coordina, simultáneamente, las actividades del progreso... la cruz; los grandes edificios sobre las dunas; las casonas y sus vidrios; el puerto y la circulación de mercancías.
Los engranajes de la maquinaria, se retroalimentan nitrogedamente y la muerte es de múltiple causal.
domingo, 15 de noviembre de 2020
hacia dentro
Me estremezco; todo me palpita de forma aguda y desesperada. A veces, sólo quiero apagarme como una brasa pequeña y solitaria. Apagarme con un poco de saliva; desinflamar provisoriamente esta herida... Caer al agua que está dentro de mí... retorcerme hasta invertir la carne y dejar expuesto el dolor y su composición imprecisa.
Masticaría el sol de la mañana; aferraría a mi cuerpo el calor y el destello. Me gustaría pulverizarme como ceniza; sostener el derrumbe con las manos heridas... pero no puedo; justo en el borde, me niego la posibilidad de extinción.
Y vuelvo a soñar y todo vuelve a reventarse.
Sigo aquí.
miércoles, 11 de noviembre de 2020
el fuego ardía, antes de que el río dejara de sonar...
Cuando pienso en el fuego
Me gustaría que partiera
Desde abajo
Hacia arriba.
Desde el rojo sangre
Hasta la estrella de cinco puntas
Anclada en el azul patrio.
El fuego
Arde en el horizonte
Y la paz neoliberal
El pacto colonial
Del patrón y su inquilinaje
Pretende apagarlo
Con la firma del protocolo.
En mis sueños
El país tricolor
Se inflama
Se revienta como una brasa
Bajo el follaje de eucalipto.
¿Y qué viene ahora?
Ahora
Porque es ahora
Que los consorcios
Definen el rumbo
De su especulación;
Porque es ahora
Que nos configuran
Como megafactorias
Creadoras de los insumos productivos
Del mundo nuevo.
¿Cómo viene el agua
Después del cerco hidroeléctrico?
¿Vienen las aguas, acaso?
de dónde viene la lluvia
Cómo alguna vez le dije a Malva, está chácara lleva más de 230 años hospedando nuestras formas agrícolas de vivir en Horneros, una quebrada ...
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Por dónde empezar si la circunsferencia es emocional, es ampliamente disipada pájaro nocturno y yo no veo, pareciera ser que no veo lo sufic...
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La luna como una luciérnaga ciega tus manos cerradas sobre el fuego