y me cubre la sed con su roce, con sus palpitaciones
él que me habla y me lee
y yo que escucho con espíritu de perro solo
de perra envenenada
mañana no diremos < tu sombra
está
en la mía >
hay habrá oleaje de casas hinchadas
suelos que arden arderán como bocas infectadas y tendrás que correr y besar tus manos para volver a < aquí y ahora > y él caminará sobre la cuneta / dirá sus palabras preferidas / tendrá sed y la saciará
tengo asuntos pendientes
hay micros baleadas por Santa Rosa
a un niño le balearon la cabeza
la micro sigue andando
me voy
dice
me voy porque algo grande anuncia con campanas una muerte también grande
y te besaría y te pediría que sigas leyendo los cuentos sobre gatos que buscan brujas / que insistas en la revelación / que te envuelvas en saliva, en los veranos roídos por la sal, cruzados por golondrinas aeróbicas, infinitas
nos estamos quemando
y no te van a abrir la jaula
aunque la patees
aunque la muerdas como una perra
perra envenena
y aunque beses
como una perra azuloza de frío
naranjosa de amor
nadie te dará los huesos
nadie te mostrará el cuello
serás
algo
parecido a la voz de cero
a la forma de algo que se ama
y lo hunden
y lo patean
y lo escupen
y serás
esto que me agita
como la lluvia escandalosa
esto que me duerme
como una
gata
vieja
echándose a morir en la boca del cerro
por fin plena
plena
de sol