miércoles, 24 de junio de 2026

no busco

 Y si es una traición poblar esta celda
de sonidos mortuorios
agolpados unos tras otros
rebotando como disparos de aire caliente 
contra las paredes 

Eso sería traicionar y dejar e irse
por qué eso a qué viene a qué van
esas cajas metálicas que hacen eco 
en tu cabeza Mi Amor por qué viniste 
sin tus campanas añosas
sin puentes solos como tablas
entre una meceta y otra

Te vas querida 
y te buscan porque
la fuerza del propósito estaba en quedarse
y te vas comiendo 
polvo y el plan
es brevísimo y angosto
más no 
la proximidad
entre un valle y una zorra 
que roba uvas en la noche
que llora abiertamente
a cielos de razo
próximos 
y oblicuos 

Ahora te sientes en orfandad 
sientes un hueco en el espíritu
podrías darle nombre
podrías hilvanar su forma 
pero Santiago 
pero Alameda
pero las ausencias las mordidas la sensación patética 

Y traición o rotación del mundo
cambios de eje
porque no
tienes una vista
a la que decir
Inti
y salgas o entres
siempre es a través de celdas
querida
siempre
a través
de artificiosas experiencias 
y más acá, en el lugar de las copiosas melancolías
el pensamiento 
es una extraña materia siempre
en desplazamiento
trazando rutas
hilando fino muy fino
cómo y dónde 
caben tantos huesos
en Santiago 



viernes, 19 de junio de 2026

Pan de Azucar

Tenemos esta inquietud por saber cuando sale la luna. Cansancio, sí, o derrumbamientos interiores, así nos tenemos, caminando por adoquines transparentes, cruzando palabras encendidas como papeles o cartas importantes. Tenemos para decir o sentimos que nos debemos a la urgencia emocional. Estamos en urgencia, todos los días, incluso en los paréntesis, se asoma esta urgencia en la que viven nuestros cuerpos: la sangre, el dolor, la inmunosupresión, las carencias materiales o emocionales, las distancias, lo indecible... Y sin embargo, la magia, la ventana abriéndose paso en este cuarto de puertas en cero, nulas. Podría decir, pero lo que quiero es poder visualizar lo que se siente y lo que se siente implica agitarse, desempolvar la tristeza y darle cuerda, acompañarse de ella. Y no sólo eso, porque hay una playa esperándonos, una playa que siempre esconderá nuestro nombre en la orilla y en sus antiquísimas gemas. Pan de Azúcar. Ese es mi rito, mi animismo, ahí nos vuelvo, nos reencuentro vivos y expectantes, no en la nostalgia sino en el propósito, en el desplazamiento de los días, de la tierra o en las cosas del espíritu, en sus formas danzantes y oblicuos. El amor es una experiencia cardiaca, flexible. Tengo el corazón escindido a la voz. Y cómo va, no sé, cómo va con sus pájaros amarillos y rojos a tu boca, a tu sed.

La marea generosa o sumisa, indicadora, nos aguarda. 

¿Cómo vamos a diseñar los viejos barcos de papel? ¿cómo graznan las gaviotas al cruzar archipiélagos y mares y cielos impasibles?
Este tiempo, de relocalización, de ubicación sentimental. Me siento desalojada emocionalmente. Enloquecida. Y te amo y te miro más allá: versado, intimista, dulce, sólido, compresor

Te espero porque amanece detrás de Viña del mar y las visiones me impresionan: me regalas un hermoso cementerio, fértil en mirlos y tórtolas y gorriones diminutos.
Voy, voy llegando, llegando a ti, llegando a todo, lo nuestro, la higuera, el faro, como una piedra que arde, como aguas saladas y dulces besando tu frente, tu sombra, Valentino.

viernes, 12 de junio de 2026

tierra húmeda

Un nuevo destino se abre. Pienso en el ficus y colibries que no veré más. Pienso en mi presencia en una ciudad que siempre me resulta extraña, incomunicada. No te hablo de ríos, de pimientos o la luz que se agolpa suavemente entre los cerros. No, es la ida y la vuelta consumida por nubes naranjosas. Hay un cielo que me abraza y me hiere. Y mi amor, de par en par, como dos ventanas permanente abiertas, ahora más cercano, próximo en sentidos y formas. Lo amo. Y también a mi valle, mi valle que me enseña el canto de gorriones y tórtolas al amanecer, cuando su lírica es aún una pequeña niebla dibujada en el aire. Algo nace: una contradicción, una disparidad. No, eso siempre ha estado. Por qué allá y no acá, por qué la imagen mental clavada con edificios y rutas continúas. Quienes detienen el tiempo del capital, son arrojados a salas frías y herméticas, como piedras pateadas, opacas y empobrecidas por su parentesco con otras piedras así, comunes y grises como palomas congeladas, endurecidas. Temo de este ángel maldito que está en mi diciéndome que abracé la noche hasta ser una ronda de luces. Mi amor, Valentino. Bésame. Bésame en Curicó 408 y toma de mi mano cuando ponga mis pies sobre esta tierra roida por lo incesante, por los relojes empobrecedores. Bésame y dime qué aún queda un gorrión alzando vuelo entre cables y Maitenes, con la forma del sonido, encogidos y veloces, esféricos y dulces, Valentino...

lunes, 8 de junio de 2026

El puma habla

Por qué desde el fondo de una boca de puma
viene subiendo una manada de huesos
una atroz manera
de figurar un desamor entre nosotros
y la distancia sonora, veloz
que nos ubica como lejanos molinos
que no
comparten el transparente
trino del viento
austral y desértico... 

capa media es cuando pagas para escuchar a un burgués hablar sobre base de datos de manera abstracta