martes, 26 de mayo de 2026

ecos lejanos

descansa acunada en una tierra honda
una espuma soplada de la orilla
y va como pájaro de oro
uncida a su desgracia de inconsistencia 

desaparece esta alegría que podía surcar sembrar
entender porque se decidieron techumbre y ventanas y áreas de ventilación 

ruidosa la experiencia y empobrecida
y las circunstancias caen y caen sobre ti
porque tienes una aureola bastante particular
/ no podría decir que se aprendió a decir cuando se pronunciaron las primeras palabras
sino cuando se arrebató el silencio
y en esos huecos del lenguaje
se sembró un eco lejano

Las estaciones tienen una capacidad limitada de producir luz y sombras y nadie dispara a la hora de cazar porque la habilidad está truncada no por el miedo si no por la técnica / tienes miedo a perder, nadie no

Pero perdida
y aún así 
la desdicha da sus frutos 
al hacer posible las distancias y sus visiones claramente nítidas / como una patria de perros abandonados / al igual que la diáspora de frutas tropicales en el desierto / con la misma agilidad de Alicia o Alejandra o Stella dándole forma al paréntesis, al eco
y a los perros
que mueren a pocos kilómetros 
de la noche

martes, 19 de mayo de 2026

pensamientos que van alojándose

  Ya no son los kilómetros, ni el estruendo o los terminales

 tampoco la voz

interrumpida por la ciudad y su voz metálica, taladrada

Te amo y te necesito

porque el aire está denso

porque eres tú

el aire

que me está ahogando

como una hierba recortada continuamente,

sin cesamiento

cortada y amada

en su pequeñez.


Comprendo comprendo eso, creo mosaicos enredamientos.

- Partituras sirven para organizar la música

el lenguaje desiste de mí

tengo abecedarios retórica 

pero no tengo lenguaje

para entender por qué me duele todo el cuerpo


Mi modo todavía es una mediocridad

una parcialidad


Él quería un Príncipe

una aventura apetente 

y yo quería

yo quería

simplemente quería

y voy quedándome con estos santos de arena qué alegría

que algo sucumba en mi sangre cada día

y cada día

renazca para acompañarme tras la puerta tras los muros

y tus palabras cóncavas hondas que duelen

porque 

una serpiente no es invencible al veneno


No estoy a la defensiva

estoy como está una perra cuando

alguien ocupa la escalera

y patea peldaños y sombras.


Crees que esto va 

remando a 

tu boca

pero voy

de camino a decir 

< aquí

me hacen sentir

una

cosa >


lunes, 18 de mayo de 2026

brasero de lo ido

Con el pasar de la luz
las avispas cubren la casa
así mismo el corazón y sus mosaicos emocionales.

Por qué se dirá; 
al llegar a casa, las cosas cambiarán,
los cuerpos harán conversación
en su estrechez.

La única fuerza de un toyo
fuera del agua
es agotarse.

Los trenes marchan con sus 45 vagones,
cruzan y segmentan la ciudad.

Desde las mesetas,
un increíble cielo
y, por debajo de sus nubes amarillas,
escombreras
y terminales tenebrosos, boquiabiertos.

Hacia dónde se va
hacia dónde.

Sólo 45 vagones
un cielo raso
una magnífica asociación de nubes
y debajo,
una escombrera
amasa sus materias reducidas,
abre su boca de huesos
no se anula
no cesa...



jueves, 14 de mayo de 2026

cuando piensas en mí piensas en cosas desajustadas

Ira. Crees que me echo a morir. Eso dices, afortunadamente lo recuerdo y eso establece cómo se da la conversación entre nosotros, mientras me das la espalda. Me echo a morir. Me resigno. Me doblego ante la imposibilidad. Hoy, ahora, debajo de las pocas nubes y su opacidad de velo descorrido, me siento rota por unas pocas palabras. Me siento rota porque si digo, mi voz se transforma en "la voz derrotada". Silencio, silencio... 

miércoles, 6 de mayo de 2026

Podría decir que todo tiene la forma de su reverso, poroso y sombrío. A la luz de la mañana, ese reverso cobra trazos y grafías, pequeños trayectos a los pequeños Terminales Rodoviarios de Vallenar, donde la neblina hace de los cuerpos, espesuras dobladas, movedizas. Tu cuerpo es una luminosidad, una efervescencia entre los buses, atochados en gentes, maletas y aproximaciones o distancias. Entras en mí, me besas a través de la opacidad, de los muros y de los pájaros de vapor, me besas la frente como si fuera una roca ardiendo, extraída de hornos maceteados, soñadores, llenos de cánticos de pan viejo, de ríos impalpables... Algo de ti, queda en el valle. Nos permitimos poner las manos sobre el vidrio, permitimos cruzar el fondo y su hondura infinita.

No pensé que llegaría a estos aspectos, amplios y particulares. La cerveza, los olivos haciendo ronda alrededor con sus ramas olorosas, centenarias. Nos envuelven sutiles y voladoras semillas de Alerce. La suavidad tiene mi lengua subiendo y bajando y desconfigurando la estructura cronológica, los tiempos verbales. 

Tiempos de reintegración física, de adaptación a la localidad y sus vistas y sus muertos indios con gigantismo enterrados en las calzadas de los cementerios. Hay algo que no cabe en ningún campo semántico, en ningún nicho. Imaginar la noche en y por otros cuerpos ¿cómo experimentará la noche una gata que construye su casona de remolienda sobre una vieja higuera? ¿cómo la niebla va críando polillas cuando el sol es una lenta desaparición?

Comiste un pan hecho sobre las brasas. Comiste una boca y un color y saboreaste piernas y testículos. Eres quien bebe de la fuente. A la luz de la mañana, me llamas. Las cortinas descorridas, noticias, eventuales noticias, como todas. ¿Cómo nos sentimos? ¿queremos ver acaso como es nuestra fusión genética? La incertidumbre es un fruto desordenado de formas, imprevisto en la planta. Te amo hondamente. Te lo digo a través de una pantalla liquida, acuosa. Ganas de incorporarme en esta numerología técnica; conversar seriamente con esto que opera como un médium aparentemente abstracto entre nosotros y que sostiene nuestras comunicaciones, les da carácteres. Y te pienso, porque me dices que necesitas llorar ahora que algo crece, ahora que algo es algo y el límite es otro. Te pienso para estar, para suceder cuando necesitas otro cuerpo, una mano estirada en plena alameda que sostenga y acomode tus anteojos. Espérame, este día tendrá agitamientos, reposos de jilguero sobre la chépica. Dime tú nombre, Valentino. Todos estos días, tu nombre. Y nombres de plantas que criamos como mandragoras transparentes, como ventanas de fuego... 

Pan de Azucar

Tenemos esta inquietud por saber cuando sale la luna. Cansancio, sí, o derrumbamientos interiores, así nos tenemos, caminando por adoquines ...