domingo, 6 de diciembre de 2020

lagartija

La ceniza se desprende

del incendio. 

Me arranqué 

la calma;

la pisoteé

entaconada y amargada. 

No puedo con la tranquilidad

No me arrastro

a su consenso indulgente.

Incluso,

aún si pudiera;

me declararía

abiertamente

desertora de la quietud.

 

No quiero

No quiero

No quiero 

la muerte tranquila.

No quiero 

la intensidad de la pluma.

Necesito

éxtasis de río

y su herida 

de piedra y

pirca enratonada. 

 

Me alejo

Rehúyo 

del acuerdo. 

Una vez

que las lagartijas son detectadas

Huyen

Se camuflan

Se autoamputan.

 

 

 

"...Nada antes de ti: Después de ti, el silencio... Nada cerca de ti, cerca de ti. la luz.... No olvides poner un poco de labial sobre tu violencia; Soñador de día; Señora de la noche..." After Of Your Silence, Selofan. 


 

 


miércoles, 2 de diciembre de 2020

ventana abierta



 Una ventana abierta;
una fuga, quizás
o una caída...
Pero
sobre toda posibilidad
un algo
un algo que me revienta
y palpita entre los ojos.
Un algo que
es más
que el paisaje
detrás
o delante
de la ventana
abierta
de par en par.



que no es amor

que son mis ganas de morir
ahora
un miércoles
y no un jueves
tardío y distante.

Y la ventana
sigue abierta
sigo contemplándola
amarrada a mi ansiedad
como una ostra
se amarra
a su sitio
oscuro y silencioso. 







viernes, 20 de noviembre de 2020

Dónde va la paloma

 

"...la tierra lo está esperando, con su corazón abierto…." Violeta Parra.

 

Debajo de una bola de cemento, la paloma anidaba su muerte; entumida y quebrada. Una anónima paloma; como una flor que nadie quiso que creciera. Pisoteada por la pieza de concreto, se arrulló a sí misma y sostuvo sus ojos abiertos, como dos aceitunas marchitas y encogidas. Entonces, removimos el pedazo de urbe y recogí la paloma como una brasa pequeña. Había calor en su cuerpo; un calor huidizo y ligero.

Cuando sentí su cabeza apoyada sobre mis dedos, también sentí el apagón. La paloma se acurrucó boca arriba, cómo si hubiese caído en un espacio tibio y oscuro. La muerte sucedió entre los surcos de mis manos. Y me quebró.

Luego, decidimos enterrarla. ¿Y dónde se entierran los pájaros que no son pájaros ni aves? ¿Dónde se entierran sus piojos y sus alas de virulento tornasol? La animita es una plaza, un tierral; una pila de escombros que, a pleno sol, alberga eso que – dentro del capitaloceno – es improductivo; repugnantemente inservible.

Una vez que la paloma dejó la mensajería; se la mató con una bola de cemento.

mejillas

No soy suave

ni delicada

como el lomo 

de una gata faldera

Ni pretendo serlo;

Más bien

tiendo a lo áspero

Áspera

como la corteza

de un pimiento viejo. 


Y así

constituida

por una arcilla atravestada

raspo

ortigo;

Me clavo a mi misma

un pedazo de mejilla.


lunes, 16 de noviembre de 2020

herradura

El mar, las aguas saladas fueron y son encerradas. metafóricamente, en una herradura. A su alrededor, las casonas de lxs blanquitxs adineradxs, se observan fijamente con las casas de las tomas, ubicadas en el otro lado de la ensenada.

No es sólo una vasta masa de agua lo que produce distancia entre ambas realidades geopolíticas; la extensión de los procesos coloniales ubica a unxs de un lado y a unxs del otro, aunque en algún momento todo se entremezcla. El antagonismo de clases no es un fenómeno aleatorio. 

Y así, como nada es absolutamente espontáneo bajo las dinámicas de explotación capitalista, las aguas y su fuerza retorcida y variable, son canalizadas para la producción de capital, incluido el turismo. ¿Nos queda, acaso, algo más que sal y carbón en el cuerpo? Las casonas, visitadas y  mantenidas casi todo el año por la servidumbre del patronaje turistico, se iluminan fuertemente cada verano; de sus ventanales se emana el fulgor de miami sudaka; también se refleja la cruz del milenio: estructura metálica y grisácea, emplazada en lo alto de los cerros periféricos. La joya de hierro que nos recuerda cuán colonia seguimos siendo y cuán colonizada está nuestra subjetividad.

 ¿Y qué viene después de la cruz y las casonas? 

El tren de CMP y sus ferrovías; también sus cúpulas abiertas y la carga de hierro refinado. El paisaje megaindustrial coordina, simultáneamente, las actividades del progreso... la cruz; los grandes edificios sobre las dunas; las casonas y sus vidrios; el puerto y la circulación de mercancías. 

Los engranajes de la maquinaria, se retroalimentan nitrogedamente y la muerte es de múltiple causal.

domingo, 15 de noviembre de 2020

hacia dentro

 Me estremezco; todo me palpita de forma aguda y desesperada. A veces, sólo quiero apagarme como una brasa pequeña y solitaria. Apagarme con un poco de saliva; desinflamar provisoriamente esta herida... Caer al agua que está dentro de mí... retorcerme hasta invertir la carne y dejar expuesto el dolor y su composición imprecisa.

Masticaría el sol de la mañana; aferraría a mi cuerpo el calor y el destello. Me gustaría pulverizarme como ceniza; sostener el derrumbe con las manos heridas... pero no puedo; justo en el borde, me niego la posibilidad de extinción. 

Y vuelvo a soñar y todo vuelve a reventarse.

Sigo aquí.


miércoles, 11 de noviembre de 2020

el fuego ardía, antes de que el río dejara de sonar...

 

Cuando pienso en el fuego

Me gustaría que partiera

Desde abajo

Hacia arriba.

Desde el rojo sangre

Hasta la estrella de cinco puntas

Anclada en el azul patrio.

 

El fuego

Arde en el horizonte

Y la paz neoliberal

El pacto colonial

Del patrón y su inquilinaje

Pretende apagarlo

Con la firma del protocolo.

 

En mis sueños

El país tricolor

Se inflama

Se revienta como una brasa

Bajo el follaje de eucalipto.

 

¿Y qué viene ahora?

Ahora

Porque es ahora

Que los consorcios

Definen el rumbo

De su especulación;

Porque es ahora

Que nos configuran

Como megafactorias

Creadoras de los insumos productivos

Del mundo nuevo.

 -------

¿Cómo viene el agua

Después del cerco hidroeléctrico?

                                                                                                                         ¿Vienen las aguas, acaso?

sábado, 24 de octubre de 2020

habilitadxs como ciudadanxs

 

La policía constituye

No sólo un uniforme.

En la calle

Unos cuantos kilómetros abajo

Se despliega el consenso carcelario.

Se trafica la miseria

Con licencia ciudadana.

lunes, 19 de octubre de 2020

El fuego vino y mi angustia se tornó desborde

 Desplegar la rareza, lo oblicuo. Convertir la angustia en amenaza subversiva; que la herida potencie a la piedra.

El dolor es nuestra barricada; una de las herramientas que tenemos para volvernos pájaros que rompen la jaula.

Acompañarse con un fuego múltiple e indefinible; disolverse entre la noche y los escombros.

Pulverizar el patrimonio blanco y sus emblemas internalizados en nuestra subjetividad. Arrancarse la palabra del colono. Apuntar, con impulso de pumpullo, a los rostros del orden.

El futuro no existe, es el hoy lo que acecha nuestras vidas; también nuestras muertes.


lunes, 12 de octubre de 2020

ciudadanía plebiscitada

Cultivar 

Y propagar 

Lo unánime

Lo absoluto

El despliegue 

De lo rígido

Y lo asimilado

En los campos colonizados del capital.


  - SER ALGUIEN -

Abandonar el anonimato

Adquirir

Con vocación de consumo

La visibilidad que acarrea 

El éxito

Y el blanqueamiento.


La nueva ciudadanía

La sostenible

La progre

Ese campo

Lleno de distintxs

Pero iguales

Exije la papeleta

Y con ello la urna

Y la custodia militar.


Monocultivar

En nombre  de la soberanía nacional.

Arrasar con los relieves

Con lo múltiple

Aniquilar la huidiza presencia

De lo raro.

Lo importante es el voto

y los SÍ Y NO;

Esas son las disposiciones prácticas

Que exije la democracia;

Aprobar esconder lxs muertxs

En el doblé del papel 

Y trazar el olvido con el lapiz.


de dónde viene la lluvia

Cómo alguna vez le dije a Malva, está chácara lleva más de 230 años hospedando nuestras formas agrícolas de vivir en Horneros, una quebrada ...