sábado, 22 de octubre de 2022

 No hay señales... Mantengo la boca cerrada, los ojos abiertos como dos noches embelesadas. No hay ventanas, ni soles hermosos, sólo un día gris donde la gente sigue el inicio y el fin, el comienzo y su final. La increíble capacidad de caminar sólo sabiendo hacia dónde: el pan el pan la bandeja  los cajones vacíos las cajetillas empolvadas mi amor aún más empobrecido que ayer el aire roto de la ciudad la ciudad y sus pájaros agujereados 

Te quiero querer así enferma y desenfrenada

Así

comenzando un plan

queriendo por fin que la única visión 

no sea la de la muerte atragantándose de mí 

No se llama esperanza 

alguna vez algo no fue algo

y nunca tuvo nombre 

viernes, 21 de octubre de 2022

 Las obligaciones y las relaciones familiares y los ires y venires del dinero. Todo lo que describí, es una repugnante resonancia, es el eco de las paredes, de los muros. El muro no está dentro ni fuera, el muro es también un modo de pensar. Cómo quebrarse, cómo enterrar la cuchilla. Cómo pensar y no hundirme y sí girar y girar y roer mi consciencia, despellejarme, quedarme sola con mi temor a la soledad, quedarme en soledad con mi temor a estar sola. No tendré miedo, tendré garras y pensamiento y mañas cochinas para traspasar el fondo, para caer en otro abismo; en otra soledad donde recostarme y decir que una todavía no pierde lo terca y desprolija y soñadora de pájaros negros y azulados y ojos entreabiertos de placer o terror o de muerte

 Quisiera darte de mi calor. Quiero empujar los astros a nuestro espacio, que es este cuarto oscuro y pequeño, en medio de la quebrada. Es tu espacio. Yo no tengo lugar posible. Pero tengo ganas, extrañas motivaciones. Sólo dame, dame un segundo. Ya ves que voy trepando, palabra por palabra, a tu nada, a tu silencio demoledor, a tu cuerpo más grande que el mío, a tu abrazo de churque. Silencio. El silencio es suficiente. 

miércoles, 7 de septiembre de 2022

I / II


 I

 Decepcionada de mi misma, herida, gravemente herida en la capacidad de "seguir", "continuar", sí, en la capacidad de dar continuidad a mis ojos y a mis palabras y su embriaguez impasible. Antes me decía que debía forjar una coraza, una máscara tallada en una piedra más dura que el rencor. Hoy recojo los pedazos. Creía que era posible resistir doblemente contenida, avergonzada de mi voz cuando se rompe; aterrada de ser demasiado sola entre las multitudes. En todo o en cualquier caso, ya nada tiene sentido o contrasentido para mí, más que ciertos artificios del agua o el cosmos. 

Quizás sea la hora de  mover las ventanas a las puertas; saltar en vez de correr.

Es duro darse cuenta de los años, darse cuenta o dar cuenta de que todo ha sido en vano, que los relojes marcan las mismas horas. ¿Y las aves que vuelan miles de kilómetros para llegar al otro lado del río? Ni siquiera nuestro origen estelar puede darme otro sentido, ni siquiera la sedimentación extraterrestre que nos hizo cuerpo.  

 II

 Yo me hundo con mis peces púrpura, con mis peces de memoria que acompañan la falta de rumbo y de voces cálidas y de abrazos en medio de la nada. Los cerros, los alcoholes repartidos en las venas; los espejos revelando nada. Mañana serás lo mismo de otro mañana, en otro porvenir. El único vuelco es en escalas muy menores: una tarde encogida, una píldora, 20 aves cruzando la noche. Quizás todos piensan de mí que no puedo erigir la brújula; que no estoy dispuesta a calibrar mi cabeza; que no sé trazar un plan, menos comenzarlo. Y quizás están en lo cierto, quizás -he perdido el tiempo- -he perdido mi inteligencia- -he perdido mi generosidad-. Antes fui alguien más social, con temple social. Ahora, o desde hace muchos años, esto: una alimaña que suplica afecto a sombras y seres de nada. Si pudiera sacarme épocas, lanzarme al vórtice de los tiempos y desfigurar sus relojes.  Me queda poca hoja, pocas vueltas del reloj. 

Habrá que dar comienzo.


martes, 7 de diciembre de 2021

agudo desierto

Hago de las palabras
Reminiscencias de puma solar
Gestos escurridizos de desierto
Una mortaja
Una constelación desordenada.

La bestia que habita las cosas sencillas
mis párpados como dos cántaros de sangre
se abren y nada y nada es tanto en este crisol donde la vida se funde como una materia desgarrada.

Los pájaros vienen con su último silbido
Arrastrando el plumaje los polvos negros
Y con ellos los paisajes del carbón
La pasión mineral 
La quejumbre de los órganos. 
Aquí se funden las antiguas permanencias.

Hago con mis manos el gesto
Y el gesto se vuelve ruido piedra animal
Las cosas transformadas
La fosa de mis ojos
De mis ojos; la criatura y sus espinas.

viernes, 3 de diciembre de 2021

Lo supe de inmediato. La noche se arrastró por el piso. No hubo fondo; superficies. Noche, todo anochecido como una propagación irreversible. Sentí, quizás, la bulla de las cosas inaudibles; escabullidas. Qué tan aguda puede ser la lírica de las piedras. 

Aquí viene el carbón. Los rieles, dos pájaros estirados y rotos. Alli nada, ni la fuerza del deslizamiento. Quietud, a pesar de la danza. Lo supe de inmediato, las piedras tienen su propia orilla. La desembocadura su propia desembocadura. 

Sí, la pausa; la paciencia. 

Tuve... un sueño. 

Sí, la rosa de los vientos deformada. 



domingo, 7 de noviembre de 2021

zapatona

Trajo las plumas
Se arrastró como el silencio
Era el carbón de sus ojos
Es su herida

Tomó lo que pudo
Escogió la sangre
Desarmó los huesos
Hizo de la muerte
un escándalo
Hizo de la muerte
la muerte

La osadía
Es una postura
Allí está
Sobre la costa
En cada paso
En cada verde cana
que me saca


jueves, 4 de noviembre de 2021

Quise la muerte
La osamenta 
Del último aliento
aquél vestigio 
de algo profundo
quizás una palabra
rota rompida
por el uso.

Quiero la presencia deshilvanada
La fumarola
Luces y sombras inmensas
pero
solo tengo la convulsión
muerte   roces   horrores 
alegrías provisorias
que poblan mi cabeza

Quise
la huida
Y obtuve
esta llave de pájaro.

La potencia
está
en 
la caída.

viernes, 22 de octubre de 2021

crisol

Convulsa
Prostituta
Anclada en las orillas de la city
navegando la cuneta 
arremangando el calor las incomodidades
los pelos plásticos
A veces confundida
Comprimida como un nudo de pájaros hambrientos despavoridos
Quizás dómina quizás feral
Una gata que no conoce
Otra postura que no sea la de huir

Esa es la sombra
La sombra prostituta
La jerga colorada
Esa vida tan puta
Tan deshilachada;
Por momentos
Espina
Ramita de chañar
Podría disuadir las presencias
sin moverse;
A ratos fresca
Intrépida perra
Tan humorística
como el fracaso.

Ay, putita
Ese murciélago
Sí, ese pétalo negro
La criatura 
que mastica la noche
Te ha visto chupar
Sabe del sex-ting
De la orina
Está presente
Es
La noche
Tragándose las horas 
Los pasos enyeguecidos
Aquél amanecer
Donde el sol cobra
La salida









miércoles, 13 de octubre de 2021

Chañares
Espinos 
Y este mundo
Cómo es el pinchazo
¿Escoger?
Los ricos
Las ricas
Les riques

Aquí sólo barajamos
Amiga, aprendi a jugar póker
No, no el póker del Enjoy que juega tu mamá
aunque quisiera.
Es este póker miserable
Más amateur
Un poco más telenke
Pero aprendí
Juego mis cartas
Apuesto
Gano pierdo negocio 
Quito chances
Barajo posibilidades inauditas
A veces me duele la cabeza
Me duele en el sentido del 
estrellamiento
Me duele weona
Pero aún
así
juego
Me imagino que así es;
que
más allá de cualquier deseo
así es el juego
Para jugar 
hay que romper
el
cauce.

La partida
es una
cabeza rota

miércoles, 6 de octubre de 2021

es el asco
las palabras retorcidas como víboras muriendo
El humo el aire la incoherencia de mi boca
Todo está desvaneciéndose
Todo ya estaba roto
deshilachado 
Es la oportunidad
Es el momento de escupir
Con más precisión que nunca
Romper los espejos
Romper las vías del consenso
Es el momento
La herida
La venganza
Es por fin la soledad 
Aquél ring espacio de conflicto
donde todo se desencaja se moviliza 
Este pez
La criatura solitaria
Flota 
Flota siempre cerca 

de dónde viene la lluvia

Cómo alguna vez le dije a Malva, está chácara lleva más de 230 años hospedando nuestras formas agrícolas de vivir en Horneros, una quebrada ...