lloro desesperadamente
de alegría
de "por fín, Fen, por fin puedes"
Una estrella
a la que ruego que ambas
sigamos viéndonos
en torno a la noche
a la hora de poner
yodo en las heridas
Tenemos esta inquietud por saber cuando sale la luna. Cansancio, sí, o derrumbamientos interiores, así nos tenemos, caminando por adoquines ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario