lloro desesperadamente
de alegría
de "por fín, Fen, por fin puedes"
Una estrella
a la que ruego que ambas
sigamos viéndonos
en torno a la noche
a la hora de poner
yodo en las heridas
Podría decir que todo tiene la forma de su reverso, poroso y sombrío. A la luz de la mañana, ese reverso cobra trazos y grafías, pequeños tr...
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