viernes, 18 de noviembre de 2022

sitio despejado

Los jilgueros de la infancia murieron. Había ríos diseminados, entradas y salidas cubiertas de pimientos ancianos. La edad es un espacio de animales oxidados. 

No busco, encuentro; porque sobran los ojos y las bocas sedientas. Me doy y me dan y voy volcándome en la noche que muere y brilla como un hada despellejada. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Podría decir que todo tiene la forma de su reverso, poroso y sombrío. A la luz de la mañana, ese reverso cobra trazos y grafías, pequeños tr...