vive ahora
en la refracción de soles enteros, invertidos,
visibles como higos maduros golpeando la frente, entintando los jugos de la lengua
No tienes posibilidad de zurcir ese par de ojos de cabra
el hilo ahora une esos pies de güiro esa fé de chancho
porqué amas, mi amor, porqué siembras duraznos en la boca del puma
O quisieras morir cuando se dispare la noche
tanto así
cómo las moscas sobrevolando las patas de los burros
A veces sí porque la noche no es suficientemente amplia cuando se cuecen habas, cuando no tienes tiempo para lanzar cardenales al río y decir la plegaria decir
que aquí yace la voz silibante
el espasmo de un corazón de musgo
fresco suave inédito
fresco ardiendo inédito como un brasero en la cabeza
cómo todas las banderas cosidas
No hay comentarios:
Publicar un comentario