domingo, 15 de enero de 2023
A veces, justo ahora, siento como si la ciudad quisiera atragantarse de mí. Las noches arrebatadas. Dormir no es desplomarse, dormir y soñar no tiene porqué ser está maldición de ojos movedizos. Estoy sola y aunque quisiera que vengas y me quieras y despejes la niebla de las palabras, no puedo. Este es un combate contra el propio cuerpo, contra la propia consciencia. Si supieras cómo se siente, como es que funciona lo aterrador sin siquiera conjurar objetos o materias. No sé qué hago, no sé dónde conseguir la llave. Eso es.
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