domingo, 21 de diciembre de 2025

no tienen que entender a nada

En estas cajas
podría caber algo mucho más grande que el miedo. Podría... empujar la fecha y aún así las naranjas penderían del árbol, redondas y con moho. Frutos brillantes, lustrados por el sol, terminan podridos. Mi amor es así, mi afectación es así: submarina, la cubre el agua hasta sus sienes y se arrastra hasta la orilla, como un naufrago. Mi corazón es el mismo corazón roto que el de mis ancestros. Lo hundieron, lo quemaron, objetaron su amplitud. Y aún así, siento como la brisa de la tarde se despide besándome las mejillas. 

Un archipiélago de tristeza. Un vasto desierto y en la cima, el Guanaco transformandose continuamente. Tienes las mejillas enrojecidas, no llores. No quiero estos hospedajes de sombras, de animales que se ahogan con su propia vocalización. En estado suicida, puedo reconocer cómo es que la flecha tiene arco al otro lado de la vida y de la muerte. 

[ En las paredes, postales de incendios, basurales, gatos pobres. Alguien colecciona desastres. ]

Errática o simplemente desencajada. En la luz, aunque así fuera en la penumbra, mi brillo es el de un astro que ha muerto. Tú tienes el control de la velocidad, yo esta pérdida de las medidas, esta hondura de crisol, los ojos de cántaro... 




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El Loro. Surrealismo chileno. Lectura pendiente. Leo Maslei