Quién me encuentra y me señala rutas perdidas
El calor / los braseros de La Plata / la soledad, incorrecta y amplificada...
[Al llamar / sólo llamas a quien asiste]
La noche vendría siendo una estrangulación
Una fuerza centrífuga con sus sombras robustas y prófugas girando detrás
Todo gira cuando veo mi nombre inscrito en ninguna parte
porque no tengo
porque es inadmisible decir que mi apellido es un apellido y sólo un apellido
No estoy agitada / no jadeo como un pájaro muriendo / no como vidrio de ventanal roto de bancos atracados/ no veo el fuego en los ojos de los perros callejeros /
Y la cabellera
como clavos o erizos congelados
Y la voz
escuchada en otra medida, otra náufraga temporalidad.
¿Crees que hacemos las cosas por naturaleza?
¿Crees que el cerco se corre?
¿A qué dirección, contra qué cuerpo, contra cuál superficie?
Odio de toro acuchillado, roído por la patria, pateado y mordido por la cueca
Odio de siempre que es para siempre porque así debe ser sino para qué estas cuerdas / estas pastillas / amarillas y rosadas / esta inteligencia de rata o culebra / estos besos solitarios y ardientes, moteleros / este abrazo de sepulcro, de Cóndor extendido, de hueso roto, irreparable /
¿Crees en una bella bahía, un paraíso canero, una sidra de manzana, una taza de té rojo, en la individualidad?
Mi mirada está picada igual que la taza
Una pequeña burbuja de aire
rompe el acero
rompe su dilatación
[estornudas en mi cara]
Si te dijera
que en las sábanas grises, hay muertos
y en las ventanas, rectangulares y angostas, muertos observan
o en la noche, trepando al otro lado del planeta,
un muerto me besa
la boca
mirando al espejo.
Muertos
en los platos
en las viejas plantas
en las micros
y más allá o más acá
entre nosotros
y a través de los cuerpos
muerte
bahía
Bluebird / Bluebeard
Esa es la noche
Esa es la noche...
No hay comentarios:
Publicar un comentario