La casa se vuelve más blanca,
cada marco y cada pared,
incluso la cerámica y las ventanas.
Sólo observo interiormente.
Algo acontece
siempre
en el corazón.
Un mirlo se suicida.
No. No es un mirlo.
Es acaso pájaro.
Es una sombra de padre y de abuela.
No conozco el sonido de un padre
y sólo sé de las adicciones de mi bisabuela.
Fútilmente
los libros permanecen abiertos.
Tienes los ojos rotos,
accidentados.
Imagina los pasos.
Alguien viene y te lleva
para siempre
a nada;
al color azúl
de las caídas.
Los ahogados
tienen
la misma sed
¿Mirlo?
una abstracción
¿Abandono?
caminar
siempre
por la vereda sombría,
esquivando cuerpos
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