jueves, 15 de enero de 2026

Estoy aquí. No desaparezco. No me evaporo como un abrazo de sal en la lluvia. Te mueves, me besas y siento el agitar de pliegues y gotas. No más medicación porque sí, no más la sobredosis frente al nerviosismo. Tengo que encontrar maneras adicionales de confrontación o de escapatoria, escribir a tiempo los placeres de los encuentros con V. Es atento, con él disipo esta marea suicida, este retorno de espectros... y quiero estar allí, para él y para mí, en complicidad... y esta neutralización de mis emociones me captura, me da visiones enjauladas. No temo por las horas donde voy flotando como un alga huérfana, temo por las horas comprometidas, donde me presento y me revelo como un animal dócil, desconfiado, sexual... 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

las horas azules

Nos desacostumbramos al sol las madres enseñan geometría  un círculo es la primera norma estar dentro siempre incorporada Tienes un huésped ...