Ella podría ir, de vez en vez, a la otra orilla; consumir los bordes del espejo. Una botella de vino. Mi beso ópalo; tu energía devoradora, absorbente... ¿cómo? ¿cuándo?
No tengo perímetro; radio íntimo, posibles pukará en este rincón, observado e invadido. Beso la noche para saber que estoy lejos de ti; de tus blancos sueños, expandidos y pobres en espíritu.
Cómo, dices, cómo voy a poblar mi sangre de muertos andantes, de gatos que arañan y abren la noche...
Llena y llena y llena de voces que suenan como escopetazos...
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