sábado, 11 de febrero de 2023
No es el pecho cristalizado ni las botellas arrinconadas debajo de las sillas, es alguien a quien puedo oler y sentirme en estado hibernación, en extraño modo de contemplación. Sé que soy carente de algo sin nombramiento, también de cosas materiales y quizás eso me vuelva insegura, impotente. De todas formas, tengo el cuerpo que el azar me asignó y que luego fue formado por otros. Lo tengo y puedo determinar otro rumbo, por descarte más que por elección. ¿Qué hacer ahora? Si pudieramos tener un espacio, si yo tuviera espacio para abrirme y titilar junto al astro que cargo, sería mucho más que solo un cuerpo. Quiero decir que esto sucederá en algún momento, es el suceso y no la esperanza lo que me mantiene viva. Quiero construir una forma para decir, para decir que te quiero y que eso no signifique miedo. Mi animalito, no te vayas de mí, todavía no.
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