porque sabes que estás en la boca del puma
y que has
perdido el fulgor/ y que has ido lejos, saltando muros / tomando
todas tus pastillas a la hora /
conociendo esquinas y moteles
enrojecidos / anochecidos para siempre
y vas, como una criatura
que no ama / pero
que arma su dolor
como un arco y una flecha /
saber a quién y cómo /
a qué hora los vientos acompañan /
a qué hora el sol te abandona
porque sientes
que Inti
te deja a la intemperie /
y cada mañana te recibe con dedos de sol /
con leves quemaduras en la sien /
Y es revelación y carne
o huesos partidos /
y pensamientos
que arden sobre techumbres de zinc /
en los ojos expandidos, imposibles /
en los dedos acuosos /
en la saliva
en la palabra adiós
en la figuración de un pueblo hundido
en cada una
de
las horas /
que son
horas de sombra,
de profundo hartazgo
No hay comentarios:
Publicar un comentario