lunes, 6 de abril de 2026

MESACANDECUAJO

 

Lustraba sus zapatos, negros y redondos. Una letra sobrante, le dijeron, mientras lo tiraban a una caja de cosas guardadas. Algún día, servirás. Tiene un agujero en la cabeza. Tiene un agujero en el corazón. Tiene un agujero en la lengua. Déjalo morir. Déjale errar por mareas extrañas, advenedizas. Te amo. Estoy agitada, separada de la experiencia. Tú eres la experiencia y me sacas de cuajo, me retractas de tu boca, me trasladas a un lugar de ira, de enojos transmisibles. ¿Por qué yo la razón y no ella, por qué no ella la confrontada y yo sí, yo sí la hundida y tú el hundido y la experiencia aplastada por una tarada que no conozco y que roe los ambientes?

 

MESACANDECUAJO

  Lustraba sus zapatos, negros y redondos. Una letra sobrante, le dijeron, mientras lo tiraban a una caja de cosas guardadas. Algún día, ser...